Ajo, clavo y jengibre para el dolor de piernas: qué pueden aportar realmente

22/09/2026 15:09

Las várices aparecen cuando las válvulas de algunas venas no funcionan adecuadamente y la sangre tiende a acumularse, haciendo que las venas se dilaten y se vuelvan visibles. Pueden producir pesadez, dolor, calambres, picazón o hinchazón, especialmente después de permanecer mucho tiempo de pie o sentado.

El jengibre es quizá el ingrediente de esta mezcla que más se ha estudiado para molestias musculoesqueléticas. Algunas investigaciones han encontrado posibles beneficios modestos de suplementos de jengibre para determinados síntomas de la osteoartritis, pero la evidencia sigue siendo limitada y no demuestra que cure la enfermedad. Además, utilizar jengibre directamente sobre la piel no ha demostrado mejorar los síntomas de la osteoartritis de rodilla.

En cuanto al ajo, tampoco debe presentarse como un tratamiento para problemas circulatorios. Una revisión de Cochrane sobre enfermedad arterial periférica encontró que un pequeño ensayo no mostró una diferencia significativa entre ajo y placebo en la distancia que podían caminar los participantes sin dolor.

Por eso, podemos aprovechar estos ingredientes de una manera más realista: como parte de comidas e infusiones agradables, sin convertirlas en sustitutos de un tratamiento médico.

Receta 1: infusión de jengibre y clavo

Ingredientes:

1 taza de agua
2 o 3 rodajas finas de jengibre fresco
1 clavo de olor
Unas gotas de limón

Preparación:

Calienta el agua con el jengibre y el clavo durante unos minutos. Apaga el fuego, tapa y deja reposar entre 5 y 8 minutos. Cuela y agrega unas gotas de limón.

Puedes consumirla ocasionalmente como una bebida caliente. No es necesario preparar una infusión muy concentrada.

El jengibre puede provocar molestias abdominales, acidez o diarrea en algunas personas, especialmente en cantidades mayores. Además, puede interactuar con determinados medicamentos, por lo que si tomas medicamentos habitualmente conviene consultar con un profesional antes de utilizar preparaciones concentradas.

Receta 2: caldo de ajo y jengibre

Ingredientes:

2 dientes de ajo
2 rodajas de jengibre
2 tazas de agua o caldo de verduras bajo en sodio
Zanahoria
Apio
Calabacín
Perejil

Preparación:

Pica el ajo y corta el jengibre en rodajas. Coloca todo en una olla junto con el agua o caldo y agrega los vegetales. Cocina hasta que estén tiernos.

Esta preparación permite incorporar ajo y jengibre dentro de una comida completa, en lugar de consumirlos como un supuesto medicamento.

Receta 3: aderezo de ajo, jengibre y limón

Ingredientes:

1 diente de ajo pequeño
1 cucharadita de jengibre fresco rallado
Jugo de ½ limón
1 cucharada de aceite de oliva
Perejil picado

Preparación:

Machaca el ajo y mezcla todos los ingredientes. Puedes utilizar este aderezo sobre una ensalada de hojas verdes, pepino, tomate y aguacate.

De esta manera, los ingredientes forman parte de una alimentación variada y no de una preparación destinada a “destapar” las venas.

¿Qué hacer realmente para aliviar las várices?

Aquí está la parte más importante. Para las molestias relacionadas con las várices, existen medidas que sí se utilizan habitualmente: caminar y realizar actividad física, evitar permanecer mucho tiempo sentado o de pie, elevar las piernas cuando se descansa y, en determinadas personas, utilizar medias de compresión correctamente seleccionadas.

Las medias de compresión no deberían elegirse al azar. Algunas personas con problemas de circulación arterial pueden no ser candidatas, por lo que es conveniente consultar con un profesional para determinar qué tipo y nivel de compresión corresponde.

Si las várices provocan dolor frecuente, hinchazón, cambios en la piel, heridas que no cicatrizan o empeoran progresivamente, es recomendable realizar una evaluación médica. En algunos casos se utiliza una ecografía Doppler para estudiar el flujo sanguíneo y decidir el tratamiento apropiado.

¿Y para la artritis?

El ajo, el jengibre y el clavo pueden utilizarse como ingredientes culinarios, pero no deben reemplazar los tratamientos indicados para la artritis. La evidencia sobre suplementos de jengibre para la osteoartritis todavía no permite considerarlos un tratamiento establecido.

Además, para la osteoartritis se han estudiado medidas como ejercicio, fortalecimiento muscular, control del peso cuando corresponde y otras estrategias no farmacológicas.

Indicaciones para consumirla adecuadamente

Puedes utilizar ajo,

jengibre y clavo en cantidades culinarias o preparar ocasionalmente una infusión suave. Evita las preparaciones excesivamente concentradas y, especialmente, no ingieras aceites esenciales de estas plantas.

Si utilizas medicamentos, tienes problemas de coagulación, estás embarazada o tienes alguna enfermedad crónica, consulta antes de utilizar suplementos o preparaciones herbales concentradas.

En conclusión, ajo, clavo y jengibre pueden formar parte de una alimentación saludable, pero no “desaparecen” las várices ni curan la artritis. Para las piernas, caminar, moverse, elevarlas durante el descanso y recibir una valoración adecuada cuando existen síntomas importantes puede ser mucho más útil que confiar únicamente en una receta casera.

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