Lo que sí puede hacerse es mejorar la calidad de las comidas y controlar las porciones. Los carbohidratos son los nutrientes que tienen un efecto importante sobre la glucosa. Sin embargo, no significa que una persona con diabetes tenga que eliminar todos los carbohidratos. Es preferible elegir fuentes con fibra y controlar las cantidades.
Entre los alimentos que conviene limitar se encuentran los refrescos azucarados, jugos, dulces, galletas, pasteles, cereales con mucho azúcar, pan blanco y otros productos muy refinados. También es recomendable prestar atención a las porciones de arroz, pasta, papa, plátano y otros alimentos ricos en carbohidratos.
En cambio, las verduras sin almidón, como brócoli, espinaca, pepino, tomate, lechuga, coliflor y vainitas, pueden ocupar una parte importante del plato. También pueden incorporarse proteínas como pescado, pollo, huevos, tofu o legumbres, según las necesidades de cada persona.
Receta 1: ensalada completa para controlar las porciones
Ingredientes:
- 1 taza de lechuga
- ½ pepino
- ½ tomate
- ¼ de aguacate
- 1 huevo hervido
- ½ taza de pollo cocido desmenuzado
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- Limón al gusto
Preparación:
Lava y corta los vegetales. Añade el huevo y el pollo. Incorpora el aguacate y utiliza una pequeña cantidad de aceite de oliva y limón como aderezo.
Esta comida combina vegetales con proteínas y una cantidad moderada de grasa. Puede acompañarse con una porción controlada de un alimento con carbohidratos, según el plan alimentario individual.
Receta 2: avena con semillas y fruta
Ingredientes:
- ½ taza de avena tradicional
- 1 taza de leche sin azúcar o bebida vegetal sin azúcar
- 1 cucharada de semillas de chía
- ¼ de taza de fresas o arándanos
- Canela al gusto
Preparación:
Cocina la avena con la leche hasta que esté suave. Retira del fuego, agrega la chía y coloca encima la fruta.
La fruta entera suele ser una opción diferente al jugo porque conserva su fibra. Además, combinar alimentos con carbohidratos con proteína, grasa o fibra puede hacer que la glucosa aumente más lentamente que cuando se consume el carbohidrato de manera aislada.
Receta 3: plato equilibrado
Una comida sencilla puede organizarse siguiendo el método del plato: aproximadamente la mitad con vegetales sin almidón, un cuarto con proteína y el cuarto restante con una fuente de carbohidratos. Este método es recomendado como una herramienta práctica para organizar las comidas.
Por ejemplo, puedes preparar pescado al horno con brócoli y una pequeña porción de batata. Otra alternativa sería pollo a la plancha con ensalada y una cantidad moderada de arroz integral.
Es importante recordar que no existe una cantidad de carbohidratos que funcione exactamente igual para todas las personas. Las necesidades dependen, entre otras cosas, de la edad, peso, actividad física, medicamentos y tratamiento utilizado.
Si una persona mide una glucosa muy elevada, no debe intentar bajarla rápidamente utilizando solamente alimentos o remedios naturales. Una lectura de 240 mg/dL o más durante una enfermedad requiere especial atención; en personas con diabetes, el CDC recomienda comprobar cetonas cuando corresponda y contactar al equipo médico si estas son elevadas, debido al riesgo de cetoacidosis diabética.
En conclusión, cuidar el azúcar en la sangre no consiste en eliminar diez alimentos durante siete días ni en buscar una receta milagrosa. Lo más útil es mantener horarios de comida razonablemente regulares, controlar las porciones, preferir vegetales, proteínas y carbohidratos ricos en fibra, reducir los azúcares añadidos y mantenerse activo según las posibilidades de cada persona. Para quienes tienen diabetes, estos cambios deben acompañarse del tratamiento indicado por su equipo de salud.