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La falta de energía también puede estar relacionada con tus piernas: cómo cuidar la fuerza y el bienestar después de los 60
23/09/2026 19:39
Con el paso de los años es normal notar algunos cambios en el cuerpo. Una de las molestias que muchas personas experimentan después de los 60 años es sentirse con menos energía, cansarse al caminar o notar que las piernas ya no tienen la misma fuerza de antes. Sin embargo, esto no significa necesariamente que la falta de energía “venga de las piernas”. El cansancio puede tener diferentes causas, como dormir poco, llevar una alimentación insuficiente, deshidratación, anemia, algunos medicamentos, problemas de tiroides, enfermedades crónicas o una disminución de la masa muscular.
Por eso, además de cuidar la alimentación, es importante mantener una rutina de movimiento adaptada a la edad y a las condiciones de cada persona. Caminar, realizar ejercicios suaves de fuerza y mantener una buena hidratación pueden contribuir al mantenimiento de los músculos y favorecer la movilidad.
Una alimentación equilibrada también puede aportar nutrientes importantes para conservar la fuerza. Las proteínas, por ejemplo, participan en el mantenimiento de la masa muscular. Podemos encontrarlas en huevos, pescado, pollo, yogur natural, legumbres, leche, queso y algunos alimentos de origen vegetal.
Receta de bebida nutritiva para acompañar la alimentación
Esta preparación no es un tratamiento para la debilidad ni sustituye medicamentos. Puede utilizarse como una opción sencilla para complementar una alimentación variada.
Ingredientes
- 1 taza de leche o bebida vegetal fortificada sin azúcar
- ½ banana madura
- 2 cucharadas de avena en hojuelas
- 1 cucharada de mantequilla de maní natural
- Canela al gusto
- Hielo, si se desea
Preparación
Coloca todos los ingredientes en la licuadora y procesa durante 30 a 60 segundos, hasta obtener una mezcla cremosa. Si queda demasiado espesa, puedes agregar un poco más de leche. Lo ideal es prepararla justo antes de consumirla.
Esta bebida aporta carbohidratos, proteínas y grasas, por lo que puede ser una alternativa para acompañar el desayuno o una merienda. Si utilizas leche, también aporta calcio y proteínas. La mantequilla de maní contribuye con grasas y proteínas, mientras que la avena aporta fibra.
Otra opción: batido de yogur y frutas
Para una segunda alternativa puedes utilizar ¾ de taza de yogur natural, ½ taza de papaya o fresas, 2 cucharadas de avena y una pequeña cantidad de agua o leche. Licúa hasta conseguir una textura uniforme.
No es necesario consumir estos batidos todos los días. Pueden alternarse con comidas completas que incluyan una fuente de proteína, vegetales, frutas y cereales integrales.
¿Cómo utilizar estas recetas adecuadamente?
Lo más importante es no considerar estas bebidas como “remedios milagrosos”. Una persona que presenta cansancio persistente necesita identificar la causa. También es importante evitar agregar grandes cantidades de azúcar, especialmente cuando existe diabetes o alteraciones de la glucosa.
Si tienes enfermedad renal, diabetes, problemas cardíacos, dificultad para controlar la presión arterial o alguna otra condición médica, conviene consultar con un profesional de salud antes de hacer cambios importantes en la alimentación.
Además de comer adecuadamente, procura beber suficiente agua durante el día, dormir las horas necesarias y mantener actividad física segura. Los ejercicios de fuerza supervisados pueden ser especialmente útiles para conservar la musculatura y la independencia funcional a medida que envejecemos.
Si la falta de energía aparece de manera repentina, es muy intensa o está acompañada de dificultad para respirar, dolor en el pecho, desmayos, confusión, debilidad repentina de un lado del cuerpo o dificultad para caminar, se debe buscar atención médica inmediatamente.
Cuidar las piernas y mantener la fuerza no depende de un único alimento. La combinación de una alimentación adecuada, hidratación, descanso, actividad física y controles médicos es mucho más importante para conservar una buena calidad de vida después de los 60 años.