Baño con sal de Epsom para relajar el cuerpo y aliviar molestias

25/09/2026 14:55

Aun así, un baño tibio puede resultar agradable y ayudar a crear un momento de relajación. El efecto reconfortante puede deberse en buena medida al calor del agua y al descanso durante el baño.

Receta de baño relajante con sal de Epsom

Ingredientes:

  • 1 bañera con agua tibia
  • 1 taza de sal de Epsom, aproximadamente 240 a 300 gramos
  • 3 a 5 gotas de aceite esencial de lavanda, opcional
  • Una toalla limpia

Preparación:

Llena la bañera con agua tibia, evitando que esté excesivamente caliente. Agrega la sal de Epsom y remueve el agua para facilitar que se disuelva. Si deseas utilizar lavanda, añade solamente unas gotas y mezcla bien.

Entra en la bañera y permanece aproximadamente 15 minutos. Aprovecha ese momento para respirar tranquilamente, relajar los hombros y evitar el uso del teléfono. Al terminar, sal cuidadosamente, enjuaga la piel si lo deseas y sécate bien.

No es necesario agregar grandes cantidades de sal pensando que una concentración mayor producirá mejores resultados. La recomendación publicada por Cleveland Clinic para un baño con sal de Epsom utiliza alrededor de 1,25 tazas y unos 15 minutos de baño.

¿Cuándo utilizarlo?

Puede hacerse al final de la tarde o antes de acostarse, especialmente después de una jornada físicamente exigente. La finalidad debe ser crear un espacio de descanso y relajación, no tratar una enfermedad.

Si existe dolor muscular leve relacionado con esfuerzo físico, el agua tibia puede resultar reconfortante. Sin embargo, el dolor persistente de espalda, articulaciones, nervios o huesos requiere conocer primero su causa. Una molestia intensa no debería ocultarse repetidamente con remedios caseros.

Una alternativa para relajarse

Si no tienes bañera, puedes preparar un recipiente con agua tibia y utilizarlo como baño para los pies. Añade aproximadamente media taza de sal de Epsom, deja los pies en el agua durante 10 a 15 minutos y después sécalos completamente.

Este método puede resultar agradable después de pasar muchas horas caminando o de pie, aunque tampoco debe considerarse un tratamiento para enfermedades de los nervios, huesos o articulaciones.

Precauciones importantes

No utilices baños con sal de Epsom sobre heridas abiertas, quemaduras importantes, infecciones cutáneas o inflamación severa de la piel.

Tampoco se debe ingerir la sal de Epsom como si fuera una bebida o un supuesto método para “desintoxicar” el organismo. Consumir grandes cantidades de magnesio puede producir diarrea, náuseas y cólicos, y cantidades excesivas pueden ocasionar problemas graves, especialmente en personas con alteraciones de la función renal.

En cuanto a la ansiedad, depresión e insomnio mencionados en la imagen, el magnesio participa en numerosas funciones del sistema nervioso, pero los estudios clínicos todavía no permiten afirmar que un baño de sal de Epsom trate estos problemas. El NIH señala que algunas investigaciones han observado posibles relaciones entre el magnesio y el estado de ánimo o el sueño, pero los ensayos clínicos no han confirmado de forma consistente esos beneficios.

Por eso, esta preparación puede formar parte de una rutina relajante, pero no debe presentarse como una cura para el dolor, la ansiedad, la depresión o el insomnio. Si alguno de estos problemas es frecuente, intenso o interfiere con la vida diaria, lo adecuado es buscar una evaluación profesional para encontrar la causa y recibir el tratamiento correspondiente.

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