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La falta de energía y cómo recuperar vitalidad de manera saludable
25/09/2026 17:09
Sentirse sin energía, especialmente después de los 60 años, puede ser una experiencia bastante común, pero no siempre significa que simplemente haya que “comer algo urgente”. El cansancio puede aparecer después de dormir poco, llevar una alimentación insuficiente, beber poca agua o realizar demasiada actividad física. Sin embargo, cuando la falta de energía es persistente, intensa o aparece junto con otros síntomas, también puede estar relacionada con problemas de salud que necesitan atención profesional.
La frase de la imagen, “la falta de energía viene de tus piernas”, puede interpretarse de manera sencilla, pero no es literalmente correcta. Los músculos de las piernas son importantes porque contienen una gran cantidad de masa muscular y participan constantemente en el movimiento. Mantenerlos activos mediante caminatas y ejercicios adecuados ayuda a conservar fuerza, movilidad y autonomía. No obstante, la energía del organismo no proviene exclusivamente de las piernas: el cuerpo obtiene energía principalmente de los nutrientes de los alimentos y utiliza diferentes sistemas para producirla.
Una forma sencilla de comenzar el día es con un desayuno nutritivo. Puedes preparar un batido de avena y banana utilizando una banana pequeña, media taza de avena, una taza de leche o bebida vegetal sin azúcar y una cucharadita de mantequilla de maní. Licúa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla cremosa. Esta preparación aporta carbohidratos, proteína y fibra y puede ser una opción práctica cuando se necesita un desayuno rápido.
Otra alternativa es un plato de huevos con vegetales. Cocina dos huevos con tomate, cebolla y espinaca utilizando una pequeña cantidad de aceite de oliva. Puedes acompañarlos con una porción de avena, pan integral o batata hervida. Esta combinación aporta proteínas y carbohidratos, dos componentes importantes de una alimentación equilibrada.
También es importante prestar atención a la hidratación. En ocasiones, una ingesta insuficiente de líquidos puede contribuir a sentirse cansado. Una opción sencilla es preparar agua con rodajas de limón, pepino y algunas hojas de hierbabuena. No necesitas agregar azúcar. Esta bebida puede consumirse durante el día como una alternativa agradable al agua sola.
Para una merienda puedes preparar yogur natural con avena y fruta. Coloca una taza de yogur natural, media taza de fruta picada y una cucharada de avena o semillas. Si utilizas yogur, procura elegir uno con poca azúcar añadida. Esta combinación puede ayudar a mantener una alimentación más completa entre las comidas principales.
Además de la alimentación, las piernas necesitan movimiento. Caminar, levantarse de una silla varias veces, realizar ejercicios de equilibrio y practicar ejercicios de fuerza adaptados a la edad pueden ayudar a conservar la función muscular. Las personas mayores deben comenzar de acuerdo con su condición física y aumentar la actividad progresivamente. Si existe dolor importante, problemas de equilibrio, enfermedades cardíacas u otra condición médica, es conveniente consultar primero con un profesional.
Hay que tener especial cuidado con la idea de que una determinada receta puede devolver rápidamente la energía a una persona de 60, 70 u 80 años. El cansancio persistente puede tener muchas causas, entre ellas anemia, alteraciones de la tiroides, infecciones, problemas del sueño, efectos secundarios de medicamentos, deficiencias nutricionales u otras enfermedades.
Si el agotamiento es nuevo, intenso o inexplicable, o aparece acompañado de falta de aire, dolor en el pecho, desmayo, confusión, debilidad repentina o palpitaciones importantes, se debe buscar atención médica.
La mejor estrategia para conservar energía con el paso de los años combina alimentación suficiente y variada, hidratación, descanso adecuado, movimiento regular y controles médicos cuando sean necesarios. No existe un alimento milagroso que sustituya estos hábitos. Una alimentación sencilla, rica en proteínas, frutas, vegetales, cereales integrales y grasas saludables puede contribuir mucho más a mantener la vitalidad a largo plazo que cualquier “receta urgente”.