Cómo cuidar los riñones y qué hacer ante la orina espumosa
03/09/2026 16:22
Los riñones cumplen una función fundamental: filtran la sangre, eliminan productos de desecho y ayudan a mantener el equilibrio de líquidos y minerales del organismo. Por eso, prestar atención a cambios persistentes en la orina puede ser una forma útil de detectar un problema a tiempo.
Uno de los cambios que más llama la atención es la orina espumosa. Ver algunas burbujas ocasionalmente no significa necesariamente que exista una enfermedad. La espuma puede aparecer, por ejemplo, cuando la orina cae con fuerza sobre el agua del inodoro. Sin embargo, cuando la espuma aparece repetidamente, es abundante o parece persistir, puede existir proteína en la orina, conocida como proteinuria o albuminuria.
Por esta razón, no es recomendable intentar solucionar el problema únicamente tomando una infusión o un jugo. Lo más importante es conocer la causa. Un análisis de orina puede determinar si existe proteína y ayudar al profesional de la salud a decidir si hacen falta otras pruebas.
1. Agua con limón y hierbabuena
Una opción sencilla para mejorar la hidratación diaria es preparar una bebida de agua con limón y hierbabuena.
Ingredientes:
1 litro de agua potable
½ limón
5 o 6 hojas de hierbabuena
Hielo, opcional
Preparación:
Lava bien el limón y la hierbabuena. Corta el limón en rodajas o exprime una pequeña cantidad de su jugo. Coloca todo en una jarra con el agua y deja reposar durante 15 a 30 minutos.
Uso adecuado:
Puede utilizarse como una alternativa agradable al agua simple durante el día. No es necesario consumir grandes cantidades de una sola vez. Además, las necesidades de líquidos varían según la persona, el clima, la actividad física y determinadas enfermedades. En personas con enfermedad renal avanzada o restricciones de líquidos, la cantidad debe ser indicada por un profesional.
2. Infusión suave de hierbabuena
También puede prepararse una infusión sencilla.
Ingredientes:
1 taza de agua
5 hojas de hierbabuena fresca
Preparación:
Calienta el agua hasta que esté caliente, pero no es necesario hervir las hojas durante mucho tiempo. Añade la hierbabuena, tapa y deja reposar entre 5 y 10 minutos. Después cuela.
Uso adecuado:
Puede tomarse como una bebida sin azúcar. Su principal ventaja es que puede ayudar a aumentar el consumo de líquidos si a la persona le resulta más agradable que el agua. No debe presentarse como un tratamiento para la enfermedad renal ni como una forma de eliminar proteínas de la orina.
3. Agua con pepino y limón
Otra receta refrescante consiste en combinar agua con pequeñas cantidades de frutas y vegetales.
Ingredientes:
1 litro de agua
½ pepino
½ limón
Algunas hojas de hierbabuena
Preparación:
Lava muy bien los ingredientes, corta el pepino y el limón en rodajas y colócalos en una jarra. Añade el agua y refrigera.
Uso adecuado:
Puedes beberla durante el día en lugar de refrescos o bebidas con mucho azúcar. El objetivo es favorecer una hidratación saludable, no “desintoxicar” los riñones.
4. Una alimentación que proteja los riñones
Las bebidas naturales pueden formar parte de una alimentación equilibrada, pero el cuidado renal depende de mucho más. Reducir el exceso de sal, mantener una alimentación saludable y controlar enfermedades como la hipertensión y la diabetes son medidas importantes.
En personas que ya tienen enfermedad renal crónica, las recomendaciones nutricionales pueden ser diferentes. Por ejemplo, dependiendo de la etapa de la enfermedad, puede ser necesario controlar el sodio, el potasio, el fósforo o la cantidad de proteína. Por eso, no existe una dieta renal idéntica para todo el mundo.
También es importante evitar la idea de que mientras más agua se tome, mejor. Tanto la falta como el exceso de líquidos pueden ser problemáticos en determinadas circunstancias. La hidratación debe adaptarse a las necesidades individuales.
¿Cuándo hay que consultar al médico?
Si la orina espumosa aparece ocasionalmente y desaparece rápidamente, no necesariamente significa que exista una enfermedad. Pero si se presenta de manera frecuente o persistente, especialmente acompañada de hinchazón en piernas, pies, manos o alrededor de los ojos, presión arterial elevada, sangre en la orina o cambios importantes en la cantidad de orina, conviene buscar atención médica. La proteinuria y la hinchazón pueden aparecer en diferentes enfermedades renales.
En conclusión, las recetas de agua con limón, hierbabuena o pepino pueden ser bebidas agradables para mantener una hidratación adecuada en personas que no tienen restricciones específicas de líquidos, pero no deben utilizarse como sustituto de un diagnóstico o tratamiento médico. Si la preocupación principal es la orina espumosa, lo más responsable es comprobar mediante un análisis si existe proteína en la orina. Detectar un problema renal temprano permite tomar medidas para proteger la función de los riñones.