Agua alcalina: qué es, cómo prepararla y qué beneficios puede aportar

23/09/2026 20:14

El agua alcalina se ha convertido en un tema muy comentado dentro de la alimentación y el bienestar. Muchas publicaciones en redes sociales aseguran que beberla puede “desintoxicar” el organismo, equilibrar el pH de la sangre, mejorar la digestión o proporcionar numerosos beneficios. Sin embargo, es importante conocer qué puede hacer realmente y qué afirmaciones no están respaldadas por suficiente evidencia.

El organismo mantiene el pH de la sangre dentro de un rango muy estrecho mediante mecanismos naturales que involucran principalmente los pulmones y los riñones. Por esta razón, beber agua alcalina no cambia de manera significativa el pH de la sangre en una persona sana. El cuerpo ya cuenta con sistemas muy eficaces para mantener ese equilibrio.

Lo que sí resulta fundamental es mantenerse correctamente hidratado. Para muchas personas, el agua corriente es una excelente opción para cubrir las necesidades de líquidos durante el día.

Receta 1: Agua con limón y pepino

Si quieres preparar una bebida refrescante inspirada en la imagen, puedes utilizar ingredientes naturales sin necesidad de añadir bicarbonato.

Ingredientes:

  • 1 litro de agua potable
  • ½ pepino
  • 1 limón o lima
  • Unas hojas de hierbabuena
  • Hielo, opcional

Preparación:

Lava muy bien el pepino y el limón. Corta ambos en rodajas y colócalos dentro de una jarra con el agua. Añade las hojas de hierbabuena y deja reposar en el refrigerador durante aproximadamente una hora.

Esta bebida puede ayudar a que beber agua resulte más agradable y puede utilizarse como alternativa a refrescos y bebidas con mucho azúcar.

Receta 2: Agua con bicarbonato: precaución

La imagen muestra bicarbonato de sodio como uno de los ingredientes utilizados para preparar agua alcalina. Aunque el bicarbonato puede elevar el pH del agua, no es recomendable agregarlo habitualmente al agua para beber con la finalidad de alcalinizar el organismo.

Una cantidad excesiva de bicarbonato aumenta el consumo de sodio y puede provocar efectos adversos. Las personas con hipertensión, enfermedad renal, insuficiencia cardíaca u otras condiciones que requieran controlar el sodio deben tener especial precaución.

Además, algunas personas pueden experimentar gases, náuseas o molestias digestivas al consumir bicarbonato.

Por estas razones, para una bebida cotidiana es preferible utilizar agua potable y añadir frutas o hierbas para darle sabor.

Receta 3: Agua refrescante de limón y hierbabuena

Otra preparación muy sencilla consiste en mezclar:

  • 1 litro de agua
  • El jugo de medio limón
  • 4 o 5 hojas de hierbabuena
  • Rodajas de limón al gusto

Coloca todo en una jarra y refrigera durante aproximadamente 30 minutos. Puedes tomarla durante el día.

Es importante aclarar que el limón tiene un sabor ácido y no convierte mágicamente el organismo en “alcalino”. La bebida simplemente proporciona una forma agradable de consumir agua.

¿Cuánta agua debemos tomar?

No existe una cantidad idéntica para todas las personas. Las necesidades de líquidos dependen de factores como la edad, el tamaño corporal, el clima, el nivel de actividad física y determinadas condiciones de salud.

Una señal práctica es prestar atención a la sed y mantener una hidratación adecuada durante el día. En climas calurosos o cuando se realiza ejercicio se pueden necesitar más líquidos.

¿El agua alcalina es mejor que el agua normal?

Para la mayoría de las personas sanas, no hay una razón sólida para considerar que el agua alcalina sea necesaria para mantenerse saludable. El beneficio principal de beber agua continúa siendo la hidratación.

Si una persona tiene una enfermedad renal, problemas cardíacos o sigue una dieta especial indicada por un profesional, tampoco debería comenzar a consumir preparaciones con bicarbonato por su cuenta.

En definitiva, puedes preparar una bebida refrescante con agua, limón, pepino y hierbabuena sin necesidad de recurrir a grandes cantidades de bicarbonato. Más que buscar “alcalinizar” el cuerpo, lo importante es mantener una buena hidratación y una alimentación equilibrada. El organismo ya posee mecanismos naturales para conservar su equilibrio interno.

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